Bueno, no he escrito en siete días, lo que prácticamente anula la primera promesa del año: escribir todos los días. Pero bueno, como no he estado haciendo taaaanto, puedo resumir los últimos acontecimientos en mi vida.
1. Aprendí lo que es la cuesta de enero. A pesar de que ni compré cena, ni compré el arbolito, ni llevé a cabo los gastos reales que uno suele hacer, sí se me fue una parte de mi quincena en los regalos de Navidad. Aunque realmente la cuesta de enero, la padecí en la segunda quincena de diciembre, ya comprendí que ahorrar lo más posible es la clave a mi futuro viaje para ver a Radiohead.
2. Día de Reyes. Dos regalazos me alegraron el Día de Reyes, el cual iba a ser completamente trivial este año, debido a la precaria situación económica por la que estamos atravesando. De cualquier manera, eso no impidió que me trajeran un celular nuevo - del que ya estoy enamorado - y un morral con la forma de la jícara (desconozco la traducción literal de Gourd, en este momento, chequen la hora de publicación) de Gaara, que está muy chida.
3. Salí con la buena banda. Sin foto para adornar esta entrada, el sábado salí con los viejos amigos en una de esas noches donde el destino viene con todo para desarmarte el plan. Apenas los alcancé en Guanatos, pagaron la cuenta y se dispusieron a ir a Pure, plan que al principio pensé sería medio tedioso para mí, pero que al final acepté. En esta primera etapa estaban Jorge, Armando, Lety Pimentel, Mariel, Vianney, Carlos, Esaú y Ximena. Al encontrar el lugar prácticamente vacío, optamos por salir al estacionamiento para enfrascarnos en una discusión épica sobre si aventarnos a la aventura para ir a Playa del Carmen en ese momento (era como la una y media de la mañana) ó ir a Dubai. Por fortuna, entramos en razón y llegamos a un atascado Dubai, que celebraba ese día el Juguetón de TV Azteca, y donde esperamos un buen rato como limosneros, esperando - ingenuamente - que nos dejarían pasar sin tener mesa a esas horas. A esta etapa se nos zafó Jorge, quien ya no llegó. Lo chistoso del asunto fue el cadenero, preguntándonos cuántos éramos - y respondiendo 6 ó 7 - contra 25 que estaban al lado de nosotros. Y los dejaron pasar primero a ellos... Finalmente, Mariel accedió a dar su casa para la fiestecilla casera, y en esta tecera etapa se desaparecieron Lety, Carlos y Vianney, por lo que la super fiesta fue atendida por Mariel, Armando, Esaú, Ximena y yo. Quinteto diverso y animado, disfrutamos un rato agradable (por lo menos yo me divertí), y despedimos a Ximena y Esaú a eso de las tres y media de la mañana. Armando y yo nos quedamos un ratito más, pero al final nos pasamos a retirar a eso de las cuatro y cachito. Finalmente, me despertaron a las nueve de la mañana... como odio que pase eso...
3. Me tomé un buen día de descanso. Ignorando que apenas me pagaron una cuarta parte de la quincena, me pasé mi día de descanso en Playa del Carmen, recorriendo calles, viendo gente, y al final, buenas risas en Madagascar 2. Todo esto en compañía de mi compa, Mario Arnal. Cabe destacar que ambos tuvimos un buen respiro.
En fin, ésa fue mi semana, y eso que no estoy ahondando en algunas confusiones y reveses que he tenido en cuanto a lo que quiero ser y hacer de mi vida en este año. Hay tantas opciones y tan poco dinero... que realmente no sé por qué me estoy partiendo la cabeza con eso. Por el momento, anhelo mi próxima quincena.
My life, has been extraordinary: blessed and cursed and won.
jueves, 8 de enero de 2009
martes, 6 de enero de 2009
jueves, 1 de enero de 2009
2009... día uno
A veces me prgunto por qué siempre nos deseamos un feliz año, a sabiendas que no todos los días serán felices, ni todos los meses serán buenos, y que inevitablemente pasarán cosas malas, tristes o desafortunadas ya sea en nuestra vida o en la de los seres queridos. Sin embargo, la respuesta es simple. Las personas tienden a pensar en la generalidad en lugar de en las particularidades. De esta manera, cuando recordamos el año viejo, no hacemos un minucioso recuento día por día de lo que nos sucedió en cada momento, y así como exaltamos los buenos recuerdos, también mencionamos mentalmente aquellos sucesos un tanto tristes, controversiales, ó de plano adversos.
De esta manera, yo sí quiero desear una feliz particularidad a todos, quiero que en este 2009 se disfruten los momentos felices, se atesoren los minutos y los segundos en los que reímos, y se guarde respeto a aquellos inevitables sucesos que al final preferiríamos olvidar. Aquellos "sabios" que gustan de predecir los eventos venideros con gráficas, tablas, y mediciones cuánticas - los seres que le rinden tributo a deidades muchas veces más influyentes que la religión -, aquellos inmersos en un subjetivo mundo de montañas rusas y decisiones arriesgadas por tesoros intangibles, premios subjetivos y recompensas digitales, éllos, han predicho que este año será difícil para nuestro país en esa materia de cuyo nefasto nombre no quiero acordarme, pues la trataré de prohibir en mi léxico.
Anyways, estamos ante un año que se antoja difícil por la maldita crisis mundial, por lo menos es lo que dice el pronóstico. Sin embargo, yo estoy seguro de que será un gran año para mí y para algunos de mis compañeros y amigos, que por primera vez se enfrentan a un año completamente fuera de la escuela, desprotegidos ya de ese bendito escudo que nos define como "estudiantes".
Ahhhh, los estudiantes, nunca sabemos cuántos beneficios tenemos hasta que estamos a punto de verlos perdidos, aunque para algunos rezagados universitarios, como moi, éste es un privilegio en el que aún nos podemos revolcar.
Durante diciembre he vivido fuertes cambios emocionales, que por un momento se salieron de control, y que - casi mágicamente - se resolvieron en éstos últimos días. Esto me ha permitido empezar el año con la cabeza completamente en alto, sabiendo exactamente cuáles son mis metas y objetivos para el 2009, y hoy por hoy tengo la seguridad de que se verán cumplidos. ¿Cómo es que lo se? Jajaja... pues simplemente ¡no lo sé! Pero confío en que mi destino me guiará mientras camino. Y es que, muchas veces cuando nos ponemos a meditar qué es lo que queremos de la vida, o qué quiere la vida - ó Dios - de nosotros, nos detenemos a reflexionar cada aspecto de nuestras vidas, en lugar de continuar avanzando con la confianza de aque lo descubriremos en el camino.
De esta manera, yo sí quiero desear una feliz particularidad a todos, quiero que en este 2009 se disfruten los momentos felices, se atesoren los minutos y los segundos en los que reímos, y se guarde respeto a aquellos inevitables sucesos que al final preferiríamos olvidar. Aquellos "sabios" que gustan de predecir los eventos venideros con gráficas, tablas, y mediciones cuánticas - los seres que le rinden tributo a deidades muchas veces más influyentes que la religión -, aquellos inmersos en un subjetivo mundo de montañas rusas y decisiones arriesgadas por tesoros intangibles, premios subjetivos y recompensas digitales, éllos, han predicho que este año será difícil para nuestro país en esa materia de cuyo nefasto nombre no quiero acordarme, pues la trataré de prohibir en mi léxico.
Anyways, estamos ante un año que se antoja difícil por la maldita crisis mundial, por lo menos es lo que dice el pronóstico. Sin embargo, yo estoy seguro de que será un gran año para mí y para algunos de mis compañeros y amigos, que por primera vez se enfrentan a un año completamente fuera de la escuela, desprotegidos ya de ese bendito escudo que nos define como "estudiantes".
Ahhhh, los estudiantes, nunca sabemos cuántos beneficios tenemos hasta que estamos a punto de verlos perdidos, aunque para algunos rezagados universitarios, como moi, éste es un privilegio en el que aún nos podemos revolcar.
Durante diciembre he vivido fuertes cambios emocionales, que por un momento se salieron de control, y que - casi mágicamente - se resolvieron en éstos últimos días. Esto me ha permitido empezar el año con la cabeza completamente en alto, sabiendo exactamente cuáles son mis metas y objetivos para el 2009, y hoy por hoy tengo la seguridad de que se verán cumplidos. ¿Cómo es que lo se? Jajaja... pues simplemente ¡no lo sé! Pero confío en que mi destino me guiará mientras camino. Y es que, muchas veces cuando nos ponemos a meditar qué es lo que queremos de la vida, o qué quiere la vida - ó Dios - de nosotros, nos detenemos a reflexionar cada aspecto de nuestras vidas, en lugar de continuar avanzando con la confianza de aque lo descubriremos en el camino.
jueves, 20 de noviembre de 2008
Reboot
Uy, vaya etapa, no he publicado nada. Pues hoy sólo quiero comentar lo que he estado haciendo en éstos últimos días, mientras trato de entender la razón de mi falta de creatividad en este mes. Por ahí del cinco o seis de noviembre, entré por "accidente" a una página muy parecida a Blogger, llamada Wordpress - a decir que no está nada mal - en donde se publicaba el reto de noviembre, que sonaba muy sencillo y decidí "tomarlo", sólo para darme cuenta que he vuelto a fracasar. Y es que es muy sencillo, estamos ya a 20 de noviembre (a dos años de la nueva revolución en México) y no he escrito nada de mi supuesto "proyecto".
Ya no sé que es peor, si el hecho de que no tengo las po$ibilidade$ de viajar hasta Real de Catorce para inspirarme, o el hecho de que me esté aferrando a ello para culminar mi primera novela. Por otra parte, estoy empezando a hartarme de que nadie me tome en serio en cuanto a mis sesiones de escritura (y esto es algo que sí me gustaria que fuese leído por muchas personas) porque siempre que me ven sentado piensan que simplemente "estoy perdiendo el tiempo".
Y bueno, creo que ya estuvo bueno. A partir de ahora me voy a dar mis tiempos para escribir y me va a valer todo. Estoy en todo mi derecho porque simplemente no puedo encontrar mi espacio.
Además, me han hecho ver que me estoy gastando mi dinero como si no tuviera deudas que pagar, y en verdad tengo bastantes. Así que a partir de ahora, veré lo que puedo hacer con mi sueldo. Esta semana han surgido varias respuestas:
Ya no sé que es peor, si el hecho de que no tengo las po$ibilidade$ de viajar hasta Real de Catorce para inspirarme, o el hecho de que me esté aferrando a ello para culminar mi primera novela. Por otra parte, estoy empezando a hartarme de que nadie me tome en serio en cuanto a mis sesiones de escritura (y esto es algo que sí me gustaria que fuese leído por muchas personas) porque siempre que me ven sentado piensan que simplemente "estoy perdiendo el tiempo".
Y bueno, creo que ya estuvo bueno. A partir de ahora me voy a dar mis tiempos para escribir y me va a valer todo. Estoy en todo mi derecho porque simplemente no puedo encontrar mi espacio.
Además, me han hecho ver que me estoy gastando mi dinero como si no tuviera deudas que pagar, y en verdad tengo bastantes. Así que a partir de ahora, veré lo que puedo hacer con mi sueldo. Esta semana han surgido varias respuestas:
1. XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
2. XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
3. XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
4. XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
5. XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Ahí estuvieron las respuestas... jajaja. Y bueno es que con la psicosis creada a partir del secuestro de Fernando Martí, y las investigaciones subsecuentes en las que, a partir de páginas como Facebook (por eso no termina de gustarme), Hi5, y demás, los secuestradores obtienen datos de tu modus vivendi, mejor ya ni me arriesgo. Y es que por un lado, al leer las acostumbradas cadenas paranoicas que siguen a las notas alarmistas, uno puede llegar a pensar que están locos, que exgeran, etc. Pero simplemente hay que ponerse a analizar los datos y la información fríamente. Varios de mis amigos aman publicar sus fotos antreras en las que se demuestre un verdadero consumo de alcohol, como si eso determinara qué tanto vale su vida, y que decir de los que se toman fotos en yates - aunque ni siquiera sean de ellos - en año nuevo o cosas así (aguas con el quemón CUAMis y primas jajaja), ostentando un status ficticio que sólo alimenta el ego y el vacío casi inherente del cancunense.
Y bueno, eso era lo que quería decir desde hace como un mes, cuando vi un extenso reportaje sobre las fallas del Facebook en cuanto a mantener tus datos en privado. Basta con colocar un nombre en Google para que aparezca el perfil y los amigos - lo digo por experiencia -y eso si me sorprendió bastante.
Finalmente, prometo que ahondaré en el tema, pero en realidad detesto al alcalde municipal, el Greg Sánchez... que asco de persona. Repito, ahondaré en el tema.
viernes, 7 de noviembre de 2008
Y yo sólo sé que no se nada...¡¡¡pero Greg sabe menos que yo!!!
Cómo se antoja de repente ser un simple muchacho al que poco le importa el entorno, como los miles de ejemplos que pasan por la calle, ignorando a los demás, tirando basura en la calle, consumiendo sin piedad, de esos que no prevén ni racionan, de los que viven al día. Todos tenemos algo de esa indiferencia en distintas medidas, no lo negaré, pero hasta hace poco yo me veía aún con la opción de tomar la píldora azul y volver a Matrix. Sin embargo, ahora como editor en un periódico local, me doy cuenta de muchos temas que despiertan una inexorable rabia y confusión en mi interior, y aún con esa vorágine de sentimientos, no puedo comparar mi incomformidad con la rabia de Adriana Varillas, compañera de escritorio - a quien todos los días veo pegar múltiples rabietas y corajes.
Me encantaría tener los extensos conocimientos en materia económica para entender lo que sucede a nivel mundial y poder externar una de esas pomposas opiniones de: "la crisis económica hubiera podido manejarse si acaso las hipotecas de los bancos se hubieran antepuesto al índice de morosidad de las personas, y tomando en cuenta que los créditos nacionales e internacionales en la Comunidad Europea se han incrementado de manera inversamente proporcional al índice Dow Jones de Wall Street, era claro que una crisis de grandes magnitudes estaba a punto de avecinarse sobre todos los países. Y es que México se encuentra en una posición precaria, si no cuida el precio del petróleo.... bla bla bla.
Pero AÚN NO PUEDO...¿Por qué? Por la sencilla razón de que he estudiado Comunicación, no Economía. ¡Ouh! Gran error, pues Comunicación es una carrera en donde debes saber de todo, o por lo menos, aparentar que sabes de todo.
Por ende, había tenido una cierta aprehensión a comentar mis inquietudes en público, luego de tener una grave reprimenda por part de un primo al hacer una mera comparación, con fines humorísticos, de la insurrección de Rusia y su similitud con una secuela barata de Metal Gear - aunque ahora YO me daría una reprimenda, ya que suena más a una secuela barata de una película de... digamos... Silvester Stallone. Bueno, en realidad él no peleó contra los rusos en su saga de Rambo, así que no sería un buen ejemplo, pero para como vamos en la resurección de viejos ídolos ochenteros, pues el que Rusia vuelva a las armas suena a una excusa perfecta para una película de este tipo. Y ya viendo este debraye de medianoche, sí me imagino a Snake - ó a uno de sus clones - peleando contra el Revolver Ocelot - en su merecida silla de ruedas con un tanque de oxígeno, por el control del nuevo Metal Gear.
...
...
Y encarrilándome de nuevo, no me gusta opinar sin saber si tengo la razón o no, y en el ambiente periodístico en el que me estoy desarrollando actualmente, resulta verdaderamente vergonzoso el que exista gente (cuyos nombres comienzan con C) que se atreva a tener "columnas" donde simplemente reúnen las notas de la semana entretejidas con la indignación ó el escándalo de los sucesos; que escriban de la ch....ada, y que encima de eso se precien de lo "grandiosos" que son, al prohibir cualquier tipo de edición en el contenido.
Pero algo que sí no puedo perdonar, y de lo que me puedo quejar abiertamente porque es una mera cuestión de sentido común, es de las ma.......das de nuestro actual presidente municipal, don Gregorio Sánchez. Y es que el actual edil de Benito Juárez ha venido circulando en una espiral de fuego que arrasará a nuestra ciudad si no hacemos algo. Por el momento no puedo decir más, pero en breve tendré una cobertura completa de mi opinión hacia este nefasto hombre.
Nuevos temas
Por mucho he tratado de darle un enfoque biográfico a este blog, contando sólo aquellas anécdotas y acontecimientos que hayan significado en mi vida, pero he decidido cambiar por dos razones:
1. El blog se ve descuidado.
2. Tengo demasiadas opiniones que no puedo expresar en otro medio de difusión porque me vería sujeto a la censura, ya sea en la escuela ó en el trabajo.
De esta manera, y sin más preámbulos, comienzo una nueva etapa en el Tintero Azul.
1. El blog se ve descuidado.
2. Tengo demasiadas opiniones que no puedo expresar en otro medio de difusión porque me vería sujeto a la censura, ya sea en la escuela ó en el trabajo.
De esta manera, y sin más preámbulos, comienzo una nueva etapa en el Tintero Azul.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
La marea Nostálgica
Algo en base a lo que mi sensibilidad funciona mucho, es al combustible formado por las maeras nostálgicas, es decir, estados de ánimo que suelen pegarme unas diez veces al mes. Dichas mareas llegan con varias olas, mayormente aferradas a la música que me gusta, ó a veces en programas de televisión, o ciertos olores. Lo cierto es que las conexiones con mi pasado propulsan miles de pensamientos, sensaciones y situaciones imaginarias. Y como había posteado en entradas anteriores, mi creatividad suele llegar en los mayores momentos de nostalgia. No, no es correcto llamarla creatividad, sino... inspiración. Desgraciada ó afortunadamente, mi rata mental saca sus mejores creaciones cuando me encuentro en una profunda introspección - misma que, dada mi distraída naturaleza, es difícil de alcanzar.
Recordando ejemplos de los últimos escritos "vomitados", encuentro que en todos ellos he estado dominado por una intensa emoción, que me conduce en una especie de trance a través del relato, hasta que prácticamente lo tengo todo plasmado en texto. Es difícil de explicar, pero mientras estoy dominado por esta emoción, las palabras y las estructuras brotan frente a mí como si de una fuente se tratara, mientras yo trato de identificar las gotas y dibujarlas... osea que jamás alcanzo a plasmar el abanico de figuras que desfilan frente a mí. En la totalidad de estas situaciones, me queda poco por trabajarle al cuento, excepto detalles de redacción, alguno que otro sinónimo ó puntos y comas.
Así como me resultan muy constructivas, también son momentos difíciles de alcanzar; además de una emoción dominante, tengo que tener un período de paz y tranquilidad, en donde me pueda sentar unas tres o cuatro horas a escribir sin que se me moleste - situación que también es difícil en mi casa.
"El autor" brotó una tarde de verano en el 2007, cuando me encontraba realmente frustrado, al no haber escrito nada en varios meses. De pronto, al estar inmerso en esa desesperante trampa cognitiva, me vino a la menta la historia, y, usando la emoción en el estómago como motor, la historia quedó concluida en una tarde. Y cual receta de cocina, la dejé reposar un día, retomándola la siguiente tarde - momento en el que generalmente me quedo insatisfecho con lo escrito - para darme cuenta que las correcciones necesarias eran mínimas. Me gustaba el relato tal y como estaba.
Por otro lado, "Agente activo" nació entre el gusto por las concidiencias - ó las Dioscidencias. como suelen llamarle - y mi gusto por las historias entrelazadas, a la Amores Perros, en donde cada personaje incide de maneras inesperadas en la historia de los demás.
Es justo mencionar esto porque me siento realmente orgulloso cuando "vomito" estas cosas. Es un momento mágico para mí, el escribir con la mera conciencia de lo que estoy haciendo, y quiero aclarar esto, porque me pasa que una vez encarrerado, un ligero mareo me invade, comienzo a sentir la parte trasera de mi cabeza muy ligera, me siento como flotando en un plano más etéreo, mientras dejo que mis manos transformen mis pensamientos en palabras lo más rápido que puedo, intentando asir todos los pensamientos que se revuelven dentro de mi cabeza.
Esa es la parte más visceral de mi gusto por la escritura. Esa sensación de sentirme alejado del todo, enfrascado en un plano individual que no comparto con nadie más, un espacio único y magnánimo, donde emano mi esencia y espíritu. Mi propio rincón mental, mi Tintero Azul.
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